Lavadora y calentador
La resistencia se cubre de cal y falla antes.
No ablanda el agua ni la trata con electricidad. Añade una dosis mínima de un producto de calidad alimentaria que impide que la cal se incruste. Te lo explicamos sin jerga.
La dureza del agua depende de cuánto calcio y magnesio lleva disuelto. Cuanto más, más dura es. Al calentarse o evaporarse, esas sales se depositan en forma de cal: en la resistencia de la lavadora, en el calentador, en la ducha, en la grifería, en la mampara.
El resultado son aparatos que calientan peor y duran menos, vasos opacos al salir del lavavajillas, orificios de la ducha tapados y restos blancos difíciles de quitar.
La resistencia se cubre de cal y falla antes.
Vasos y cristalería con velo blanco.
Orificios tapados, menos caudal.
Marcas en mampara, azulejos y grifería.
Lo más cerca posible del punto donde el agua entra en casa, después del contador. Así todo lo que hay detrás queda protegido: tuberías, calentador, electrodomésticos y grifería.
El mecanismo de dosificación, dentro del cartucho, añade al agua un máximo de 5 partes por millón de silicopolifosfatos de calidad alimentaria. Siempre la dosis correcta, sin atascos ni sobredosis. No necesita electricidad: funciona con el paso del agua.
Las sales de calcio y magnesio dejan de depositarse en la instalación. Además, el producto forma una capa protectora en el interior de las tuberías que las protege frente a la corrosión.
El agua entra por el contador, pasa por Foracal y llega ya tratada a toda la casa.
El dosificador actúa desde el momento en que se pone en marcha. En unos días se nota la diferencia: menos restos de cal en grifería y mampara, y aparatos que trabajan como deben.
Con el tiempo, el producto ayuda además a reducir buena parte de las incrustaciones y la oxidación que ya existían en el interior de los conductos, evitando daños futuros.
Sí. El producto dosificado es de calidad alimentaria y la dosis es de un máximo de 5 partes por millón. El dosificador incorpora una válvula antirretorno, de modo que el agua tratada no puede volver hacia la red.
Si la casa pasa un tiempo sin consumo, por ejemplo tras las vacaciones, sigue las recomendaciones de tu compañía de agua sobre dejar correr el agua antes de usarla.
El sistema incorpora una válvula antirretorno aprobada por los organismos de certificación de agua potable de nueve países. El método de dosificación cumple la norma EN 1208 para productos de tratamiento de agua de consumo, dentro de los reglamentos de la FAO y la OMS.
Distintivos reproducidos a partir del folleto del producto: código de país y organismo que aprueba la válvula antirretorno.
El agua de red no siempre llega limpia: por el camino arrastra arena y partículas que desgastan grifos, tuberías y aparatos. El prefiltro del Sistema Completo las retiene con una malla de acero inoxidable de 50 micras, sin una pérdida de presión apreciable. Recomendamos instalarlo para que el dosificador funcione de forma óptima.
No es un descalcificador. Un descalcificador convencional ablanda el agua cambiando su composición. Foracal no ablanda el agua ni elimina la cal de golpe: impide que se incruste y protege la instalación frente a la corrosión.
No necesita electricidad ni ningún consumible aparte del cartucho, que se cambia cada 35.000 litros aproximadamente.
No requiere obra. Se instala en la tubería, después del contador, con un breve corte de agua.
Precios con IVA incluido. Instalación no incluida.